Esta es la primer entrega de mi primer ensayo, presentado en las 1ras jornadas provinciales de literatura. Representa mi primer ensayo, mi primera mirada critica sobre una escritora a la que estimo mucho desde su obra y desde las pocas cosas que pude leer sobre su vida. Serán cinco (5) entregas en total."

Titulo: Alejandra Pizarnik: La de los ojos abiertos

Al hablar de Pizarnik uno puedo evocar la comunión entre la vida cíclica que va y viene mas allá de los individuos, y la vida biografía, en contraposición con la distinción griega entre Zoé (vida cíclica) y Bíos (vida biográfica). Esta frontera impuesta también por la sociedad entre la vida y la obra, es puesto en crisis y “la cristalización verbal por amalgama de insomnio pasional y lucidez meridiana en una disolución de realidad sometida a las mas altas temperaturas” (1) permite la fusión y el centro de todo es el poema. Ejemplos reales de esta anulación o de algunos sacrificios celebres, los hay sin mucho destajo: Baudelaire, Nerval, Rimbaud, Artaud.
Estos modelos asisten a la conformación de una escritura hacia adentro, de manera activa, pero nunca como contaminante del espejo donde se revelan las palabras. Activa porque conduce a un ángulo de visión liberadora de la necesidad de representar la realidad (sea esta social, política o costumbrista) hacia el deseo de un mirar el interior del ser; pero dejando a Pizarnik la posibilidad de configurar su propio lenguaje y de poseer o ser poseída por sus propias voces, aun cuando estas sean por momentos irreconocibles. “No puedo hablar con mi voz sino con mis voces” (2) diría en “Piedra Fundamental”.
La realidad de Pizarnik es por tanto un mundo en donde las sombras interiores y la noche de los cuerpos son embestidos por el viento (El Gran Desgarrador) hacia el bosque, en donde se aleja de la realidad en busca del jardín, el lugar de la cita perfecta, el templo en donde el silencio es la tentación y el mas alto deseo para que se construya el poema; el cual no permite que el malo se acerque y suceda lo que mas teme. “Voy a ocultarme en el lenguaje / y por que / tengo miedo” (3) con una ambigüedad: se oculta en el lenguaje para evitar al malo, pero se oculta del lenguaje dentro del lenguaje.
(continuara)