me gustaría un día lleno de cangrejos cayendo delante de mis ojos de marinero frustrado.
me gustaría el sueño abierto de un extraño ser que me haga subir por el filo de mi no-ser.
entrégame un látigo para comenzar a sentir el delicado aroma de la licuefacción de un poema.
entrégame este suspiro mío arrastrando palabras que no digo y que mueren en otras palabras.