En vista, en revista, en tranvista de que cualquiera no ha venido a la fecha exacta de mi nacimiento, por encontrarse esté en un almanaque siguiente al año entrante, lo que le da su carácter mal humorado de “nuncadeseado”; he decidido organizar con escrupuloso orden y metodología (entiéndase aquí que la pedagogía es cosa de locos, poco seria y muy abandonada), organizar, digo, una reunión a modo de fiesta, con todas las ausencias arriba mencionadas, incluida la mía; por encontrarme ese día de viaje hacia el lugar donde se comenta que no-nací para rescatar de los recuerdos, que según se dice, tienen los recién nacidos antes de las primeras nupcias lagrimales, personas extrañas que son caras a mi conducta de siempre olvidado.
En primera instancia he impartido una serie no seriada de ordenes, tales ordenes tienen como talante ahondar en el capricho individualista de quien es siempre nunca recordado y que falto de ingenio a pergeñado para si y en contra de las voluntades incunables de estos peculiares seres-individuos-olvidadizos que supuran en mi memoria, una torturante y crocante mímica a modo de venganza venial. Serie No Seriada de Ordenes numero uno: colocar en cada fotografía mía, la cara de mi otro yo, mas sonriente y menos afiebrada, con la intención de registrar de cada ausente invitado, las implicaturas (sean estas físicas, psicofísicas, mentales, verbales, motoras o metafísicas) de encontrarse en el aniversario de un confundido anfitrión. Serie No Seriada numero dos: Colocar un sin fin de escasos adornos alegóricos, de las distintas fechas patrias, civiles, religiosas y paganas que se encuentren en vigencia al momento de realizada dicha velada (evitando así que la misma sea aburrida de tal grado que todos ponen cara-compromiso de circunstancia) Serie de Ordenes numero tres: los invitados, lo que llegan a destajo y los oportunistas nunca rechazados que trayendo su ausencia hagan jactancia ninguna de algún tipo de filial con mi ausente presencia, deberán donar al Fondo Común de Pobres y Desamparados; del cual soy presidente, miembro permanente y honorario, la miserable y nunca despreciable suma de dinero equiparable con el peso vivo de su ya dicha ausencia a razón de un diez por ciento del total de la misma. Suma que pueda recaudar y que estimo en mucha, será repartida entre mis malos hábitos, mis faltas de ortografía y mis recuerdos olvidados de ser vividos en el pasado de una vida que no llega.
Por lo demás la fiesta tiene carácter de liberal o de libertina, al modo del Divino. Y ya que la misma tendrá lugar en un país donde libertino es sinónimo de dictaduras, de historias patrias mal contadas y de estatuas de próceres que se contradicen sutilmente a la vista de transeúntes inexpertos. Sepa potencial y nunca mencionado lector, que esta invitado a dicho contertulio, solo y bajo la promesa de no narrar jamás lo que en ella acontezca, para dar a tal evento su carácter además de “nuncadeseado”, el de “jamásexperimentado”.


1 comentario
=La Fulana= 28 dic 2005 | 02:00 AM
Ok, yo voy. Prometo no decir nada y es más, no deseo ir pero sin embargo voy y no pienso experimentar nada. Lo juro.
Eso sí, me convidás el vinito que te tomaste para escribir esto :))
(es chiste Leo eeeeeeeeeeeeeh)
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