En Re-Vista de que los ciegos módulos de mi existencia no atesoran ningún recuerdo desde la ultima vez que nos leímos, decido y bajo una estricta cautela, escribirle estas voces a modo de pasos, para cercar su cuerpo, su ausencia y porque no decirlo su momento. Hace ya un tiempo que la única noticia que me viene de usted es producto de la nada y como tal, el resultado es definitivo, abismo. Temo caer en dicha geografía abandonado a la suerte de cuervos impíos que moldearían con sus picos de oro la carne mal golpeada de mi hoy, por lo que solicito y a la autoridad que usted infunde con su no-estar y con su ya-estuvo, que tenga a bien escribir, hablar o al menos encender alguna que otra hoguera de forma tal que pueda yo saber en que orientación cardinal y social se encuentra. Sepa comprender estimada amiga, que esto que le escribo ya fue escrito en el futuro y por lo tanto su respuesta se inscribe ya en un pasado que se develara como un presente del que no podré huir. Sepa también y por tanto dejar de ser ignorante en lo que respecta a mi persona que yo ando muy bien, diría que extrañamente bien, tanto que muevo los espejos para ver si algo cae de ellos y me permita estar triste nuevamente. Por lo demás sus tiempos como los míos aunque totalmente dispares, pueden llegar a ser un mismo tiempo si es que la burocracia de un encuentro, nos mantiene ocupados con encontrarnos a seguramente tomar un poco del otro... algo que amerito y deseo sea amistoso y no tan corrosivo como este cúmulo de ceguedades, que terminan contaminando una relación al extremo de que al verla, deba preguntarle su nombre, su gusto mas verde y si comé a diario como todo simple mortal. Me despido de usted muy calladamente y espero tenga entre sus actividades contestar esta misiva.