En esta noche tan mía como el canto de un pájaro sin alas,
yo y estas frases nos encontramos con la quietud de la belleza.

En esta ceremonia que mira entre sombras un mal herido,
las palabras y yo traicionamos la utopía de una negra melancolía.

En este naufragio de porcelana barata disfrazada de estrellas,
yo y el lenguaje transformamos la oscuridad con los ojos abiertos.

Y esta necesidad insospechada desvelada en augúrales melodías,
trae a mi pequeño temor de niño el amarillo eco de una calle en silencio.

Atado a una palabra que no digo como un loco amarrado al sol,
intento probarme la mascara de esta noche sin soledades muriendo.