siempre que espero
en el umbral de mi sombra
llegas arrepentido,
llegas echando desde tus ojos
un olor a muertos,
un olor a silencios,
a humedad lunar
ese umbral es una lenta marea de voces sin dueños,
estos ojos el callado ritual de un alma que sueña.

la espera es un sudario que se hunde en el barro.