La palabra es el alma; El poema es el cuerpo; La poesía es la mente. ¿De qué? El hecho poético o la razón poética, se rigen en un principio esencial. El enigma. Su esencia enigmática, no se define solo en lo inexplicable, ya que esta ligado directamente con el alma o el espíritu de quien le da vida o de quien reconstruye sus múltiples significados: El poeta y el lector. Pero dichas fuerzas (el enigma y el espíritu) por separadas no producen nada, sino solo mediocridad. Unidas conducen a lo místico. No en su sentido “religioso”, si en si sentido espiritual. Lo espiritual perteneciente o relativo al espíritu, alejado de lo físico o lo material, centrado entonces en el alma. Sabiendo que el hecho poético o la razón poética encuentran su génesis en el alma, de un ser material, pensante y sensible a la vez que espiritual, es lo místico lo que resuelve en parte la pregunta que se formulo al principio. Por tanto la palabra es el alma mística del ser; el poema es el cuerpo místico del ser y la poesía es la mente mística del ser. Pudiendo elevar dicho razonamiento al orden terrenal y universal. la palabra es el alma mística de la tierra y el universo; el poema es el cuerpo místico de la tierra y el universo y la poesía es la mente mística de la tierra y el universo. Nada es concluyente y nada es definitivamente cierto. Será tarea del tiempo, los hombres y los estados emocionales de esos hombres, determinar las relaciones existentes en este enunciado: Palabra y alma; poema y cuerpo; poesía y mente.


1 comentario
sara 4 oct 2007 | 05:29 AM
holitas
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