Yo quería una letra como la de ella. Para acercarme al jardín. Para ver el bosque abriéndose en la oscuridad. Yo quería y el mundo no era. Nada es cuando se llama desde los nombres a los nombres desenterrados. Yo quería entrar como una jaula entra en la libertad para cubrir al pájaro de la espera. De mi esperar esperando lo esperable… Yo quería y mi memoria no era. Solo un fantasma en medio del centro de la noche. (Como duele esta excoriación en las palabras y este terreno vacío en mi lenguaje. Lenguaje que va quemando en la espera de mi voz la búsqueda en el bosque de un boceto para las uniones posibles)
Yo quería buscar una frase a modo de paraguas. Para llegar a la otra orilla y ver a la que en mí resucita sus emblemas. Yo quería y la mente se pierde en un pantano de luz amarillenta y las posibles uniones huyen (Otra vez el movimiento hacia la herida) despavoridas buscando asilo ante mi oficio de exiliado en las palabras.
Si solo pudiera hablarle. Si solo no pudiera hablarte. De mi dolor detrás de los silencios. Decirte de mi razón de existir delante de mis sudarios y de este sentimiento pateando desde una caja musical que no emití las melodías ni los calambres del corazón. No hablarte desde mis sudarios, sino de este sudario. Hablar de mi noche en la noche. De tu intento por volver. De tu revolver desde los espejos a ejercer oficio de recién llegada.
Cerrar los ojos. No cerrar los ojos.
Silencio debajo de las palabras mutiladas, que solas se hacen.
Querer los ojos cerrados. Querer sobre todo la noche de los cuerpos. De los cuerpos.
De pasmo contra la nada
| 31, oct


1 comentario
fuerademi 9 nov 2006 | 10:18 PM
precioso, precioso, precioso, precioso....
(lo siento, no me sale otra cosa)
besos.
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