Serán de palabras, nuestros besos bajo la piel.
Serán de palabras, nuestras caricias en la oscuridad que solo se deja seducir por el tizón encendido del leño.
Serán de palabras, nuestros pies descalzos sobre el verde y salvaje césped.
Serán de palabras, nuestro caminar por la agreste vegetación que nos invita a internarnos en el bosque.
Y reímos cómplices, atemporales y famélicamente dispuestos.