De noche, las palabras danzan.
En el silencio, las palabras crecen.
Detrás de la piel, las palabras son posibilidades.
Dentro de las palabras, las palabras son círculos.

La sombra de un hombre se proyecta desde su mismo dolor; no desde el dolor mismo. La noche entonces es un prontuario donde se archivan las culpas. Los ojos pierden su capacidad de mirar y se cierran a la espera de otra sombra.