Y todas las noches son una sola noche.
La del alma en busca de palabras.
Ni todos los fuegos, ni todas las lilas.
Solo las palabras a la caza de mi sombra.

Nace la integridad del dolor al caer la noche.
Para sentir con los ojos inválidos del que anuncia.
Y así acusar este hambre... este no poder hablar.

Al final se dará cuenta que las palabras abundan
Y que es uno mismo, el cadáver dentro de la garganta.