Estas no son horas y el corazón es un lobo hambriento en medio de la noche.
Estas no son horas pero cuanto valen las palabras que se adhieren al cuerpo.
Estas no son horas y sin embargo el silencio se asemeja a esta cara espejo.
La chimenea en su actitud de entrega repasa la memoria de dos cuerpos.
Atemporal el vino, atemporal las flores, regalando aroma de sueños nuevos.
Hay esperanza, en estas palabras... ¿las hay?
Como una canción al llegar la mañana.
Como un latido en la ultima hora no en la hora ultima.