Es de lilas y sudarios este camino
sesgado por espinas y sombras.
La noche canta en los ojos abiertos
de algo tristemente indecible.
Noche amiga, noche soñada
con los pies descalzos frente a un espejo.
Noche sola, noche de vientos
rodeando la cintura del dolor.
¿serán de nosotros este fuego
desgarrando hojas secas?

La noche que mi sueño conjuro dos manos en el jardín de los sudarios,
El lenguaje se hizo eco de lluvia en las ventanas del espacio atemporal.