Toda tu, rayuela y sudario.
Toda tu, silencio y vino.
Toda morada. Toda ritual.
Toda tu, palabra dicha en el espejismo
de una distancia que se anula
por la fuerza de una entrega.
Como un emblema habitando en los labios
de un niño dormido.
Como el brazo de la luna seduciendo
la sombra descalza de quien cruzo abismos.
Que de luciérnagas se anuncian cuando al abrir los ojos
el aroma de tu ausencia me recuerda un jardín solo nuestro.


1 comentario
Intrínseca 18 ene 2008 | 11:12 PM
Te... =)
Escribe un comentario