Como un caracol en la mano de una sombra.
Como una llamarada ahogada en una gota de tristeza.

Como la nada golpeando los oídos muertos de la tarde.
Como la necesidad yaciendo entre cenizas y escombros.

Como el jardín desolado del que abandono su sonrisa.
Como este vacío partiendo la melodía del que duerme.

Caminando entre piedras el mar arroja flores marchitas…
…el mar lo más parecido a este silencio en los ojos.