Y dijeron:
Si pudiera decirse palabras como hombrecitos de porcelana que miran otros mundos.
Y dije:
¡Siempre las palabras! Como estigmas de mi silencio.
Quisiera no llamar a las palabras, los emblemas, al viento detrás del jardín.
¿Pero que me quedaría?
Y sentenciaron:
¡Placenta estéril! ¡Cruces invalidas! ¡Llamamientos velados al sol! En fin, pequeños pactos dormidos en las cenizas.
Y dije:
¡Siempre las palabras! Como estigmas, como llagas, como algo indecible, irrenunciable.


2 comentarios
lovemoon 21 jun 2008 | 07:29 PM
...en la inmutable verdad.....me imagino que se queda la verguenza.....ajajaja
lovemoon 21 jun 2008 | 07:35 PM
Sorry me rio pero es serio y profundo el mensaje. Porque lo que se queda es el fundamiento para el re_empiezo y ademas de la verguenza hay la umiliación de palabras dichas en momentos de no lucidez, de no claridad, momentos en que se estaba vajo otras voluntades, no negras, ciquitas, ignorantes y arrogantes, y traicioneras. Bye
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