Nada tiene el color del deseo y las manos no alcanzan, no bastan, para que el decir se vuelva refugio.
Lo que calla posee tenues dedos que evocan rituales desgarrados. Garganta herida, rumor que llega a la sonoridad de mi sombra.
Mi sola sombra desprendida de mi doble oficio de inquilino de hospital.
Si solo tuviera palabras para lapidar los fantasmas de mi naufragio.
Volar quizás sea lo más parecido a reinventarse.


2 comentarios
Rosana 24 jun 2008 | 06:18 PM
"Si solo tuviera palabras para lapidar los fantasmas de mi naufragio"
sin palabras ....
volar es reinventarse ....
abigayl 24 sep 2008 | 11:34 PM
¿ tu eres el que tiene blog censurado y no contesta los comentarios ?
Escribe un comentario