De todos los mundos posibles elegí este abarrotado de símbolos que evocan árboles repletos de hojas que a su ves están repletas de sentidos.
De todos los dolores decidí procurarme este desierto habitado en sus entrañas por criaturas que me nombran con la voz de otros.
De todo lo existente decidí habitar entre las plegarias de la indecente profana de los significados y el destierro imaginario de un paraguas falto de amor.
Canción fantasma en los labios lastimados de mi soledad, aquí me quedo, penetrando el silencio con un cuchillo parecido a un sol nocturno.
Puentes que se pierden por estado de sitio en las palabras que habitan en la boca como de niño de la memoria.
De nada sirve pedir perdón, OH clementísima alejandrisima, usurpadora de mis huesos para armar sentidos.
De nada sirve disculparse, OH angelical alejandrina, vástago verde en la mano de mis ojos enterrados en el horizonte.
Buscar, algo así como amar y armar, sin desalmar el cuerpo de los sueños, esos que duermen o acaso ¿ya hemos muerto, mi posibilidad de decir lo indecible y mi doble condición de abandono?


1 comentario
danielle 21 abr 2009 | 12:34 AM
Me encanta el blog. Un saludo.
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