Avanza el desierto.

Con sus manos enlutadas de sueños, el desierto avanza.

Se abre caminos, por entre mis miedos de niño que se oculta de la oscuridad.

Avanza, espera en las hojas secas de mi poesía muerta y avanza.

Avanza el desierto con su barco de arena, naufragando en mis silencios.

Avanza, amenaza, mientras camino a velar la muerte de mi doble eternidad.