No puedo soportar tantas voces. Creo que un cementerio o el rincón de una habitación en penumbras, serían un buen lugar para pensar.
Para existir en bosques en bosques poblados de palabras, de imágenes, de endechas, en fin, de significados.
¿Pero a donde ir? ¿Donde? ¿Donde ir? Si el cuerpo no sabe de no lugares.
No puedo soportar estas voces. Necesito esas voces detrás del lenguaje, esas voces que cantan la melodía del silencio.
Diles que me dejen solo… que fui a buscarme… que he partido atado a la pata siniestra de algún pájaro.


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