Ni lluvia de estrellas, ni viaje al más allá. Solo esta noche incomunicada, incautada en el silencio de una espera.

¿De que color será el dolor de las horas, que mueren en la conciencia de que nada vendrá, ni siquiera a matarme?

A merced de este muro de piedra, en las frases; obstruyendo el sentido del lenguaje, busco el sueño volátil, de algún olvido transitorio.